lunes, 18 de mayo de 2015

Peer gynt en memoria de Henryk Ibsen a 187 años de su nacimiento

Peer Gynt

Henrik Ibsen.
Peer Gynt /ˈpeːr ˈɡʏnt/ es un dramadel escritor noruego Henrik Ibsen. Fue escrito en 1867 e interpretado por primera vez en Oslo (entonces llamadaChristiania) el 24 de febrero de 1876, con música incidental del compositor también noruego Edward Grieg.
Ibsen escribió Peer Gynt viajando aRoma, Ischia y Sorrento. La obra fue publicada el 14 de noviembre de 1867, en Copenhague. La primera edición fue de 1250 ejemplares y fue seguida, 14 días después, por una reedición de 2000 copias. La gran cantidad de ventas se debió mayoritariamente al éxito del anterior drama de Ibsen,Brand. A diferencia de los otros trabajos de Ibsen, Peer Gynt está escrito en verso. Originalmente iba a ser un drama escrito para ser leído, no para ser interpretado en teatro. Las dificultades para cambiar rápidamente de escena (incluyendo un acto entero en oscuridad) ocasionaron algunos problemas en la interpretación. A diferencia de otras obras de Ibsen, Peer Gynt es una obra fantástica, en lugar de una tragedia realista.

ArgumentoEditar

Peer Gynt es un aldeano, adolescente y atrevido, que fantasea con ser rico e influyente y que tiene sus debilidades artísticas. Su madre, Aase, está disgustada con él y por las quejas de los vecinos sobre sus actos. Un día, Peer asiste a una boda y se queda prendado de una bella joven, Solveig, que aparentemente le rechaza. El novio pide ayuda a Peer para convencer a la novia, Ingrid, de que se case, ya que se resiste a ello. En lugar de hacerlo, Peer e Ingrid se escapan en plena boda hacia las montañas aunque, una vez allí, Peer decide llevar otro camino y se separa de Ingrid, quien, despechada, le acusa de haberla raptado y abandonado en las montañas. Peer se encuentra a la hija del Rey de las Montañas, Dovre. La princesa promete dichas al joven Peer que, encandilado por la ambición, se deja conducir al palacio del viejo Rey Dovre. Una vez allí, viendo las grandes renuncias que deberá aceptar para disfrutar de la Nada (metáfora de la obra), decide huir; pero los troles le amenazan con devorarlo si no se casa con la princesa. Peer escapa milagrosamente al sonar las campanas lejanas, despertando en brazos de Solveig.
Solveig abandona a su familia para marcharse al bosque, ya que Peer fue desterrado por la justicia y condenado a vivir en él. Cuando Peer sale en busca de leña para la primera noche de la pareja se encuentra con la hija del Rey de las Montañas, que ha tenido un hijo horripilante fruto de la unión entre ambos. Tras la muerte de su madre, Peer abandona a Solveig y se marcha a África, donde amasa una pequeña fortuna gracias a turbios negocios de trata de esclavos. Un jeque lo aloja en su séquito pensando que es un profeta, pero él se enamora de la bella Anitra quien, haciendo uso de su poder de seducción, irá despojando a Peer de sus riquezas hasta dejarlo abandonado y sin nada en medio del desierto.
Peer vuelve con sus tesoros a su país. Pero el destino le depara una nueva desgracia: su barco se hunde frente a la costa. Tras veinte años de vagar, Peer es un hombre atormentado y agotado que se encuentra con la Sombra, su alter ego en la vida. La Sombra le muestra que su destino está en brazos de aquella mujer enamorada que aún lo espera: Solveig. En la escena final, muy al gusto romántico, Solveig recibe y redime a un Peer Gynt purificado por la música que ella le canta. Sueña con su querida amada y cinco años después se encuentra con ella. Mientras la abraza le canta una canción.

AdaptacionesEditar

Betty Hanisee y Charlton Heston
en la película de 1941.
La historia ha inspirado obras musicales como la homónima deEdward Grieg.
En 1919, Victor Barnowsky dirigió una adaptación cinematográfica.
En 1934, Fritz Wendhausen dirigió otra adaptación cinematográfica.
En 1941, se hizo una adaptación cinematográfica estudiantil mudadirigida por David Bradley y conCharlton Heston encarnando al protagonista.
En 1993, los estudios Soyuzmultfilmprodujeron un cortometraje de dibujos animados llamado Los enanos y el rey de la montaña o Los gnomos y el rey de la montaña (Гномы и горный король), dirigido por Inessa Kovaliévskaya (Инесса Ковалевская, n. 1933) y con la música de Grieg.[1]

Véase también

Referencias

Peer Gynt en memoria de Henrik Ibsen a 187 años del nacimiento

Peer Gynt /ˈpeːr ˈɡʏnt/ es un drama del escritor noruego Henrik Ibsen. Fue escrito en 1867 e interpretado por primera vez en Oslo(entonces llamada Christiania) el 24 de febrero de 1876, con música incidental del compositor también noruego Edward Grieg.
Ibsen escribió Peer Gynt viajando a Roma, Ischia y Sorrento. La obra fue publicada el 14 de noviembre de 1867, en Copenhague. La primera edición fue de 1250 ejemplares y fue seguida, 14 días después, por una reedición de 2000 copias. La gran cantidad de ventas se debió mayoritariamente al éxito del anterior drama de Ibsen, Brand. A diferencia de los otros trabajos de Ibsen, Peer Gynt está escrito en verso. Originalmente iba a ser un drama escrito para ser leído, no para ser interpretado en teatro. Las dificultades para cambiar rápidamente de escena (incluyendo un acto entero en oscuridad) ocasionaron algunos problemas en la interpretación. A diferencia de otras obras de Ibsen, Peer Gynt es una obra fantástica, en lugar de una tragedia realista.

domingo, 26 de abril de 2015

Discurso de Juan Goytisolo dado el 23 de abril de 2015 en Alcalá de Henares

Discurso de Juan Goytisolo al recibir el premio Cervantes 2014
Alacala de Henares 23 de Abril de 2015

A la llana y sin rodeos


“En términos generales, los escritores se dividen en dos esferas o clases: la de quienes conciben su tarea como una carrera y la de quienes la viven como una adicción. El encasillado en las primeras cuida de su promoción y visibilidad mediática, aspira a triunfar. El de las segundas, no. El cumplir consigo mismo le basta y si, como sucede a veces, la adicción le procura beneficios materiales, pasa de la categoría de adicto a la de camello o revendedor. Llamaré a los del primer apartado, literatos y a los del segundo, escritores a secas o más modestamente incurables aprendices de escribidor.

“A comienzos de mi larga trayectoria, primero de literato, luego de aprendiz de escribidor, incurrí en la vanagloria de la búsqueda del éxito -atraer la luz de los focos, ‘ser noticia’, como dicen obscenamente los parásitos de la literatura- sin parar mientes en que, como vio muy bien Manuel Azaña, una cosa es la actualidad efímera y otra muy distinta la modernidad atemporal de las obras destinadas a perdurar pese al ostracismo que a menudo sufrieron cuando fueron escritas. La vejez de lo nuevo se reitera a lo largo del tiempo con su ilusión de frescura marchita. El dulce señuelo de la fama sería patético si no fuera simplemente absurdo. Ajena a toda manipulación y teatro de títeres, la verdadera obra de arte no tiene prisas: puede dormir durante décadas como La regenta o durante siglos como La lozana andaluza. Quienes adensaron el silencio en torno a nuestro primer escritor y lo condenaron al anonimato en el que vivía hasta la publicación del Quijote no podían imaginar siquiera que la fuerza genésica de su novela les sobreviviría y alcanzaría una dimensión sin fronteras ni épocas.


“‘Llevo en mí la conciencia de la derrota como un pendón de victoria’, escribe Fernando Pessoa, y coincido enteramente con él. Ser objeto de halagos por la institución literaria me lleva a dudar de mí mismo, ser persona non grata a ojos de ella me reconforta en mi conducta y labor. Desde la altura de la edad, siento la aceptación del reconocimiento como un golpe de espada en el agua, como una inútil celebración.


“Mi condición de hombre libre conquistada a duras penas invita a la modestia. La mirada desde la periferia al centro es más lúcida que a la inversa y al evocar la lista de mis maestros condenados al exilio y silencio por los centinelas del canon nacionalcatólico no puedo menos que rememorar con melancolía la verdad de sus críticas y ejemplar honradez. La luz brota del subsuelo cuando menos se la espera. Como dijo con ironía Dámaso Alonso tras el logro de su laborioso rescate del hasta entonces ninguneado Góngora, ¡quién pudiera estar aún en la oposición!


“Mi instintiva reserva a los nacionalismos de toda índole y sus identidades totémicas, incapaces de abarcar la riqueza y diversidad de su propio contenido, me ha llevado a abrazar como un salvavidas la reivindicada por Carlos Fuentes nacionalidad cervantina. Me reconozco plenamente en ella. Cervantear es aventurarse en el territorio incierto de lo desconocido con la cabeza cubierta con un frágil yelmo bacía. Dudar de los dogmas y supuestas verdades como puños nos ayuda a eludir el dilema que nos acecha entre la uniformidad impuesta por el fundamentalismo de la tecnociencia en el mundo globalizado de hoy y la previsible reacción violenta de las identidades religiosas o ideológicas que sienten amenazados sus credos y esencias.


“En vez de empecinarse en desenterrar los pobres huesos de Cervantes y comercializarlos tal vez de cara al turismo como santas reliquias fabricadas probablemente en China, ¿no sería mejor sacar a la luz los episodios oscuros de su vida tras su rescate laborioso de Argel? ¿Cuántos lectores del Quijote conocen las estrecheces y miseria que padeció, su denegada solicitud de emigrar a América, sus negocios fracasados, estancia en la cárcel sevillana por deudas, difícil acomodo en el barrio malfamado del Rastro de Valladolid con su esposa, hija, hermana y sobrina en 1605, año de la Primera Parte de su novela, en los márgenes más promiscuos y bajos de la sociedad?


“Hace ya algún tiempo, dedique unas páginas a los titulados Documentos cervantinos hasta ahora inéditos del presbítero Cristóbal Pérez Pastor, impresos en 1902 con el propósito, dice, de que ‘reine la verdad y desaparezcan las sombras’, obra cuya lectura me impresionó en la medida en que, pese a sus pruebas fehacientes y a otras indagaciones posteriores, la verdad no se ha impuesto fuera de un puñado de eruditos, y más de un siglo después las sombras permanecen. Sí, mientras se suceden las conferencias, homenajes, celebraciones y otros actos oficiales que engordan a la burocracia oficial y sus vientres sentados, (la expresión es de Luis Cernuda) pocos, muy pocos se esfuerzan en evocar sin anteojeras su carrera teatral frustrada, los tantos años en los que, dice en el prólogo del Quijote, “duermo en el silencio del olvido”: ese “poetón ya viejo” (más versado en desdichas que en versos) que aguarda en silencio el referendo del falible legislador que es el vulgo.


“Alcanzar la vejez es comprobar la vacuidad y lo ilusorio de nuestras vidas, esa ‘exquisita mierda de la gloria’ de la que habla Gabriel García Márquez al referirse a las hazañas inútiles del coronel Aureliano Buendía y de los sufridos luchadores de Macondo. El ameno jardín en el que transcurre la existencia de los menos, no debe distraernos de la suerte de los más en un mundo en el que el portentoso progreso de las nuevas tecnologías corre parejo a la proliferación de las guerras y luchas mortíferas, el radio infinito de la injusticia, la pobreza y el hambre.


“Es empresa de los caballeros andantes, decía don Quijote, “deshacer tuertos y socorrer y acudir a los miserables” e imagino al hidalgo manchego montado a lomos de Rocinante acometiendo lanza en ristre contra los esbirros de la Santa Hermandad que proceden al desalojo de los desahuciados, contra los corruptos de la ingeniería financiera o, a Estrecho traviesa, al pie de las verjas de Ceuta y Melilla que él toma por encantados castillos con puentes levadizos y torres almenadas socorriendo a unos inmigrantes cuyo único crimen es su instinto de vida y el ansia de libertad.


“Sí, al héroe de Cervantes y a los lectores tocados por la gracia de su novela nos resulta difícil resignarnos a la existencia de un mundo aquejado de paro, corrupción, precariedad, crecientes desigualdades sociales y exilio profesional de los jóvenes como en el que actualmente vivimos. Si ello es locura, aceptémosla. El buen Sancho encontrará siempre un refrán para defenderla.


“El panorama a nuestro alcance es sombrío: crisis económica, crisis política, crisis social. Según las estadísticas que tengo a mano, más del 20% de los niños de nuestra Marca España vive hoy bajo el umbral de la pobreza, una cifra con todo inferior a la del nivel del paro. Las razones para indignarse son múltiples y el escritor no puede ignorarlas sin traicionarse a sí mismo. No se trata de poner la pluma al servicio de una causa, por justa que sea, sino de introducir el fermento contestatario de esta en el ámbito de la escritura. Encajar la trama novelesca en el molde de unas formas reiteradas hasta la saciedad condena la obra a la irrelevancia y una vez más, en la encrucijada, Cervantes nos muestra el camino. Su conciencia del tiempo “devorador y consumidor de las cosas” del que habla en el magistral capítulo IX de la Primera Parte del libro le indujo a adelantarse a él y a servirse de los géneros literarios en boga como material de derribo para construir un portentoso relato de relatos que se despliega hasta el infinito. Como dije hace ya bastantes años, la locura de Alonso Quijano trastornado por sus lecturas se contagia a su creador enloquecido por los poderes de la literatura. Volver a Cervantes y asumir la locura de su personaje como una forma superior de cordura, tal es la lección del Quijote. Al hacerlo no nos evadimos de la realidad inicua que nos rodea. Asentamos al revés los pies en ella. Digamos bien alto que podemos. Los contaminados por nuestro primer escritor no nos resignamos a la injusticia.”

Goytisolo dice que Podemos

Juan Goytisolo: “Digamos bien alto que podemos”

El escritor hace un guiño al partido de Pablo Iglesias en su discurso del Premio Cervantes

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Goytisolo, entre los reyes Felipe y Letizia. / EL PAÍS-LIVE! / ULY MARTÍN
“A la llana y sin rodeos”. Con esta frase cervantina quiso titular Juan Goytisolo uno de los discursos más breves en la historia del Premio Cervantes y, sin duda, uno de los más políticos. En apenas 10 minutos, el escritor, de 84 años, reivindicó sobre todo dos cosas: la justicia social y la cara menos glamurosa del inventor del ingenioso hidalgo. “Volver a Cervantes y asumir la locura de su personaje como una forma superior de cordura, tal es la lección del Quijote. Al hacerlo no nos evadimos de la realidad inicua que nos rodea. Asentamos al revés los pies en ella”, subrayó antes de lanzar un guiño al partido que ha revolucionado en apenas unos meses el panorama político español: “Digamos bien alto que podemos. Los contaminados por nuestro primer escritor no nos resignamos a la injusticia”.
En una jornada tan justiciera, Goytisolo dijo sentirse “como Bárcenas cuando llega al juzgado” al entrar en el Colegio de San Ildefonso de la Universidad de Alcalá. Tal era la expectación. El novelista barcelonés cumplió con lo anunciado: prescindió del chaqué protocolario, se puso la americana de las ocasiones y una corbata de hace 35 años.
En su novela Casetas de baño, la novelista francesa Monique Lange, esposa de Goytisolo, fallecida en 1996, cuenta que entre las intenciones de su marido estaba “conducir la lengua española por el desierto” y “llevar a La Meca a Isabel la Católica”. Él suele evocar el particular sentido de humor de Lange para explicar esas frases, pero lo cierto es que el autor de En los reinos de taifa llevó a Felipe VI hasta la valla de Melilla. Al menos simbólicamente.
Pasaban 11 minutos del mediodía cuando Juan Goytisolo, con la corbata ya descolocada, el primer botón de la camisa desabrochado y la medalla del Cervantes al cuello, subió lentamente al púlpito del paraninfo, abrió una carpeta roja, se ajustó mecánicamente los pantalones y se lanzó a leer las 1300 palabras de su discurso —unos cuatro folios al cambio de las antiguas pesetas—. Antes improvisó una doble dedicatoria: a su “maestro” Francisco Márquez Villanueva —estudioso de los heterodoxos españoles fallecido hace dos años— y a los habitantes de la medina de Marraquech, que han acogido, dijo, su “incómoda” vejez.
"¿No sería mejor sacar a la luz los episodios oscuros de la vida de Cervantes?"
Sin rodeos, pero rodeado de autoridades (civiles y militares), un puñado de amigos y dos sobrinos —Gonzalo y Julia, la famosa Julia de las palabras de su hermano José Agustín—, el autor deContracorrientes subrayó que hoy “las razones para indignarse son múltiples y el escritor no puede ignorarlas sin traicionarse a sí mismo”. Ante el “sombrío" panorama de una crisis triple —económica, política y social— resulta difícil, insistió, resignarse a “la existencia de un mundo aquejado de paro, corrupción, precariedad, crecientes desigualdades sociales y exilio profesional de los jóvenes”.
Por eso quiso imaginar a don Quijote deshaciendo nuevamente “tuertos” y socorriendo a los “miserables”, es decir, “acometiendo lanza en ristre contra los esbirros de la moderna Santa Hermandad que proceden al desalojo de los desahuciados, contra los corruptos de la ingeniería financiera o, a Estrecho traviesa, al pie de las verjas de Ceuta y Melilla que él toma por encantados castillos con puentes levadizos y torres almenadas socorriendo a unos inmigrantes cuyo único crimen es su instinto de vida y el ansia de libertad”.
Juan Goytisolo había anunciado que trataría de decir muchas cosas en poco tiempo y cumplió. En sus cuatro apretados folios encontró acomodo a los grandes nombres de su canon particular: Clarín, Francisco Delicado, Luis de Góngora o Manuel Azaña. Sin olvidar a Luis Cernuda, al que citó para hablar de los “vientres sentados” de esa burocracia oficial, empecinada en remover los huesos de Cervantes.
En 2001 Goytisolo publicó una recopilación de ensayos usando como título la definición de intelectual acuñada por el recién fallecido Günter Grass —Pájaro que ensucia su propio nido— y tuvo tiempo también de incluir en su discurso una ración de autocrítica. Tras dividir a los escritores entre literatos que “conciben su tarea como una carrera” e “incurables aprendices de escribidor”, que la viven como una “adicción”, reconoció que él fue antes lo primero que lo segundo. “Incurrí en la vanagloria de la búsqueda del éxito”, dijo sobre los comienzos de su trayectoria —que arrancó como novelista en 1954 con Juegos de manos— y antes de distinguir, citando a Azaña, la “actualidad efímera” de la modernidad atemporal. “La vejez de lo nuevo se reitera a lo largo del tiempo con su ilusión de frescura marchita”, afirmó. “La verdadera obra de arte no tiene prisas: puede dormir durante décadas como La regenta o durante siglos como La lozana andaluza”. El resto es eso que, por la tremenda, recordó Goytisolo, García Márquez llamó “exquisita mierda de la gloria”.
En un discurso más intenso que extenso, el novelista ponderó la mirada del exilio español frente a “los centinelas del canon nacional-católico” y se reconoció de “nacionalidad cervantina”. Cervantear, apuntó, es dudar y dudar nos ayuda a eludir “el dilema que nos acecha entre la uniformidad impuesta por el fundamentalismo de la tecnociencia en el mundo globalizado de hoy y la previsible reacción violenta de las identidades religiosas o ideológicas”.
“La luz brota del subsuelo cuando menos se la espera”, dijo Juan Goytisolo en otro tramo de su intervención. Los que conocen la obra del autor de Belleza sin ley podían esperarse la contundencia de un discurso que esta vez no brotó del subsuelo sino de un púlpito flanqueado por dos maceros de gala. Allí, en lo alto y bien alto, sin rodeos y a la llana, el último premiado con el galardón más importante de la lengua española dijo, aunque fuera con pe minúscula, que “podemos”.
Enseguida llegaron los aplausos, el discurso del ministro de Cultura, el de Rey y el Gaudeamus igitur de la coral. Tres cuartos de hora después de abrirse “la sesión”, se levantaba. Quedaban el aperitivo, las fotos, los corrillos y la apertura de la exposición Compromiso y disidencia en honor del premiado. También, de retirada, la tuna universitaria, esa “gallarda y donosa estudiantina” a la que Goytisolo, el destino tiene estas cosas, dedica uno de los capítulos más locos de su novela Paisajes después de la batalla. En esas páginas, el protagonista, que se parece sospechosamente al autor, se esfuerza en contener el vómito cada vez que escucha cantar Clavelitos. El capítulo se titula ‘Defectos, sicosis, puntos flacos’. También los inmortales los tienen. En Alcalá, por ese lado, la cosa no pasó a mayores.

sábado, 25 de abril de 2015

Goytisolo: "Los contaminados por Cervantes no nos resignamos a la injus...

Pablo Iglesias en la cafetera: "El PP hizo la amnistía fiscal para favor...


Hace mucho que América se sacudió la monarquía, va delante de la España retrógada que aún cree en azules sangres.

Pablo Iglesias regala a Felipe VI 'Juego de Tronos' para que "aprenda so...

y
América va delante de España, Se sacudió a los reyes desde el principio de XIX, Hecho que España no ha podido y sigue en el oscurantismo de las sangres azules hereditarias. Increíble ¿De verdad la mayoria de los españoles será tan estúpidos como para mantener una monarquía?

Social-Environmental Conflicts, Development Dilemmas and Human Rights in Latin America

Centre for Latin American Studies, University of Warsaw

Human Rights Consortium, School of Advanced Study, University of London

have a pleasure to invite to the international symposium

Social-Environmental Conflicts, Development Dilemmas and Human Rights in Latin America



29th April 2015, 14:00-18:00
CESLA UW, Smyczkowa 14, Warsaw Aula Libertadores (2nd floor)




Latin America has recently become an arena of apparently clashing trends related to the question of development. The "progressive" and supposedly pro-indigenous regimes that emerged during the last decade were applauded by advocates of postdevelopment or postgrowth concepts for incorporation of sustainable and environmentally balanced model of Buen vivir. Inspired by indigenous cosmovision and principles, it was expected to be a new alternative to old-fashioned paradigm of unlimited resource exploitation and endless growth.
 However, the global boom in commodities prices and the need to finance ambicious social programmes has led Latin American governments to adopt exctractivist policies as a pillar of development. The new extractivism, but also expanding agro-industrial monocultures, road infrastructure and energetic mega projects like hydro-electric dams, provoke growing number of conflicts with local communities over control of land and resources, often leading to serious human rights abuses. Observers report violence and reppresion, pointing to the threat produced by such policy to the well-being of affected population and the ability of indigenous peoples to sustain themselves physically and culturally and to defend their right to decide about their own model of development.
The symposium examines the dilemmas of development in today's Latin America, marked by the pursuit of economic growth, technological improvement and reduction of poverty on the one hand, and growing concerns about the environment, natural resources preservation and human rights on the other. It will analyse socio-environmental conflicts, the infringement of human rights and responses of communities to the threats they face. It will also discuss the emergence of alternative development models and the very philosophy of development.



SYMPOSIUM PROGRAMME
 14.00 Welcome speech: dr Joanna Gocłowska-Bolek, Director of the Centre for Latin American Studies (CESLA), University of Warsaw

 Sustainable Development in Latin America and the Caribbean. Reality or myth?

Panel one: 14.15 - 15.45

Dr Marta Kania, Institute of American Studies and Polish Diaspora, the Jagiellonian University

 La lucha por la implementacion de los derechos indigenas y perspectivas del desarrollo cultural: caso de la comunidad Tres Islas, Perú.

 Dr Ainhoa Montoya, Institute of Latin American Studies, University of London

 An Activist State? Unraveling El Salvador's Opposition to Mining

Prof. dr hab. Mirosława Czerny, Institute of Regional and Global Studies, University of Warsaw

Vulnerabilidad medioambiental en las zonas periféricas (urbana y rurales) - ejemplos de los paises andinos

 Coffee Break: 15.45 - 16.30

 Panel two: 16.30 - 18.00

 Dr Malayna Raftopoulos, Human Rights Consortium and the Institute of Latin American Studies, School of Advanced Study, University of London

Facing Reality: Addressing the Urgent Need for a Full Community-Based Human Rights Impact Assessment of REDD+

Dr Katarzyna Dembicz, Centre for Latin American Studies (CESLA), University of Warsaw (co-author of the paper: Oscar Barboza Lizano, PhD candidate, University of Warsaw)

Cuba ambiental versus libertades económicas

 Dr hab. Bogumiła Lisocka-Jaegermann, Institute of Regional and Global Studies, University of Warsaw

 Sustainable development, the politics of place and decoloniality: contradictory or complementary approaches to Latin American futures?



 18.00 Conclusions and closing address - Dr Radosław Powęska, Centre for Latin American Studies (CESLA), University of Warsaw